Ceremonia conmemorativa del aniversario de la defensa de Cádiz contra el desembarco inglés de 1797: Texto del relator.

caleta-valcarcel
Localización del Castillo de Santa Catalina junto a la Playa de la Caleta (Cádiz).

 

DEFENSA DE CÁDIZ CONTRA EL DESEMBARCO INGLÉS DE 1797

Buenas noches en nombre de la Fundación Legado de las Cortes, organizadora de la presente ceremonia conmemorativa, en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de Cádiz.

Nos encontramos en el Castillo de Santa Catalina, en el mismo lugar donde hace 220 años, las tropas españolas de artillería e infantería de marina, bajo el mando del almirante Mazarredo, impidieron un desembarco de la armada inglesa, el cual, de haberse producido, podría haber convertido a Cádiz en la segunda colonia inglesa en España, después de Gibraltar, ocupada en 1704.

Ante ustedes se encuentra la dotación de una pieza de artillería, similar a las que participaron en los hechos que vamos a relatar, la cual viste uniformes de artillería marinería e infantería de marina.

El 19 de agosto de 1796, el primer ministro español Manuel Godoy firmó el Tratado de San Ildefonso con Napoléon Bonaparte, en aquel entonces asentado en el gobierno de la República Francesa.

Dicho tratado supuso la declaración de guerra contra Gran Bretaña por parte española en octubre de ese mismo año.

En un principio los resultados de las operaciones fueron positivos, pues Gran Bretaña se vio obligada, ante la superioridad numérica franco-española, a evacuar sus posiciones en el Mediterráneo; sin embargo, los reveses para las fuerzas españoles pronto sobrevinieron.

El 14 de febrero de 1797, a la altura del Cabo de San Vicente, después de combatir y perder varios navíos a manos de la flota inglesa, la flota española se retiró a Cádiz.

Don José de Mazarredo llegó a Cádiz el 8 de abril de 1797, tomando el mando de la flota española, formada por 27 navíos de línea, destacando entre ellos por su porte los navíos “Purísima Concepción”, “Santísima Trinidad” y “Príncipe de Asturias”; así mismo, Mazarredo tomó el mando de las defensas de la bahía, para lo cual armó 136 lanchas de distintos tipos con las que formó divisiones establecidas en Rota, La Caleta, puerta de Sevilla y Sancti Petri.

A comienzos de julio, se presentó ante Cádiz la flota inglesa. En la noche del 3 de julio, la bombardera inglesa “Thunder”, al mando del teniente John Gourly, cubierta por varias cañoneras, lanchas y barcazas al mando del contraalmirante Horatio Nelson, se posicionó frente al Castillo de San Sebastián, a una distancia de aproximadamente 2 kilómetros de los muros de la ciudad, que contaba en aquel entonces con cerca de 4.000 soldados regulares, 70 cañones y 8 morteros para su defensa.

La “Thunder” comenzó a bombardear la ciudad con gran acierto, pero su mortero pronto quedó inutilizado a causa del uso prolongado que venía sufriendo.

Para garantizar la seguridad del buque, el navío “Goliat”, al mando del capitán Thomas Foley, la fragata “Terpsichore”, al mando del teniente Richard Bowen, y el cúter “Fox”, al mando del teniente John Gibson, levaron anclas y se aproximaron a la “Thunder” para brindarle su protección.

La retirada de la bombardera británica, que los españoles atribuyeron al efecto de los disparos de las cañoneras de las divisiones mandadas por Federico Gravina, reclamando además que los disparos del buque británico no causaron daño alguno, fue la señal para un gran número de cañoneras y lanchas armadas españolas para abandonar la seguridad del puerto y tratar de apresar a la indefensa “Thunder”.

Nelson, al frente de varias de sus lanchas, se dispuso a impedirlo y trabó combate con la flotilla española. El teniente español Don Miguel Tyrason, al mando de una lancha tripulada por 26 hombres, trató de apresar el bote de Nelson, que contaba apenas con 15 hombres.

Un feroz combate cuerpo a cuerpo sobrevino, implicándose ambos oficiales a riesgo de perder la vida. Finalmente 18 de los españoles fueron muertos y Tyrason se vio obligado a rendirse.

La flotilla española se retiró hacia las murallas perseguida por las unidades británicas, que apresaron, además de la lancha de Tyrason, dos cañoneras.

A bordo de estos buques resultó muerto el teniente de navío Don Juan Cavaleri, y gravemente heridos Don Miguel de Irigoyen, Don Juan Ferriz y el guardamarina Clavijo. Los prisioneros ascendieron a un centenar.

Las pérdidas británicas fueron comparativamente leves: la lancha del navío “Ville de Paris”, que fue rápidamente reparada por disposición del capitán Toubridge, del “Culloden”; un marinero muerto y una veintena de heridos, entre ellos el capitán Thomas Francis Fremantle, el guardiamarina Robert Tooley y el marinero John Sykes, quien resultó gravemente herido protegiendo la vida de Nelson.

El contraalmirante, en su despacho sobre la acción, elogió el valor de Tyrason y el de los demás oficiales a los que había tomado prisioneros. Por otro lado lamentó que la oscuridad hubiera impedido que sus órdenes se llevaran a cabo plenamente, cosa que, según afirmó, había impedido la captura de la flotilla española al completo.

Nelson eligió la noche del 5 de julio para llevar a cabo un nuevo ataque sobre Cádiz. En esa ocasión dispuso de tres bombarderas, la “Thunder”, la “Terror” y la “Strombolo”, que fueron juiciosamente emplazadas por el patrón del “Ville-de-Paris”, Mr. Bartholomew Jackson.

Cubrían a estas unidades el navío “Theseus”, al mando del capitán Ralph Willett Miller y las fragatas “Terpsichore” y “Esmerald”, esta última bajo el mando de John Waller.

El ataque causó en esta ocasión daños considerables sobre la ciudad y la escuadra española.

Se produjeron tres incendios a lo largo de Cádiz, según el testimonio de un mercante neutral, y gran parte de la población huyó a las poblaciones limítrofes.

Diez navíos, incluyendo el insignia de Mazarredo y el de Gravina, se vieron forzados a levar anclas y adentrarse en la bahía con tal de huir del cañoneo británico.

Del mismo modo que en la noche del 3 de julio, la flotilla de cañoneras españolas se enfrentó con las lanchas de Nelson, sin que tuviera lugar ningún abordaje.

Los británicos sufrieron 3 muertos y 17 heridos, entre los cuales se encontraron el capitán de marines Thomas Oldfield, los tenientes John Collins y John Hornsey, y los guardiamarinas John Collier y John Stephenson.

Las bajas españolas se desconocen, aunque se estimaron superiores. Los españoles reclamaron por su parte el hundimiento de 3 botes ingleses y la lancha del navío “Victory”.

Nelson valoró la idea de realizar un nuevo atque el día 8, pero vientos contrarios lo impidieron. Frustado, Nelson se dirigió hacia las Islas Canarias, donde en un nuevo intento por conquistar una plaza española, se vió obligado a desistir de sus planes, debido a la pérdida de su brazo derecho a consecuencia del disparo de una de las piezas de artillería que protegieron a la Isla de Tenerife del desembarco inglés.

Para finalizar, vamos a presenciar el disparo de una salva de artillería, en homenaje a las tropas españolas, las cuales, dirigidas por los comandantes Gravina, Álava, Escaño, Grandallana, Churruca, Alcalá Galiano y Valdés, durante las noches del 3 y 5 de julio de 1797, impidieron el desembarco británico en la ciudad de Cádiz.

DISPARO

Con este disparo, damos por finalizada esta ceremonia, invitándoles a que nos vuelvan a acompañar el próximo sábado 19 de agosto, a las 20:45, el cual volveremos a reunirnos en éste mismo lugar para recordar el apresamiento en 1780 de un convoy de 54 navíos ingleses, el mayor apresamiento de la historia, con el cual España contribuyó a la independencia de las colonias americanas de Inglaterra.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

 

DEFENSE OF CÁDIZ AGAINST THE ENGLISH LANDING OF 1797

Good evening on behalf of the Legacy of the Cortes Foundation, organizer of this commemorative ceremony, in collaboration with his excellency Town hall of Cadiz.

 

We are in the Castle of Santa Catalina, in the same place where 220 years ago, the spanish troops of artillery and marine infantry, under the command of admiral Mazarredo, prevented a landing of the english navy, which, could have converted to Cádiz the second english colony in Spain, after Gibraltar, occupied in 1704.

 

Before you is the endowment of a piece of artillery, similar to those that participated in the events that we are going to relate, which wears uniforms of marine artillery and marine infantry.

 

On August 19, 1796, the spanish prime minister Manuel Godoy signed the Treaty of San Ildefonso with Napoléon Bonaparte, then settled in the government of the french Republic.

 

This treaty supposed the declaration of war against Great Britain by Spanish part in october of that same year.

 

At first the results of the operations were positive, since Great Britain was forced, before the franco-spanish numerical superiority, to evacuate its positions in the Mediterranean; However, setbacks for spanish forces soon overtook.

 

On february 14, 1797, at the height of Cape St. Vincent, after fighting and losing several ships at the hands of the english fleet, the spanish fleet retired to Cadiz.

 

Don Jose de Mazarredo arrived in Cadiz on April 8, 1797, taking command of the spanish fleet, formed by 27 ships of line, emphasizing among them by their bearing the ships “Purísima Concepción”, “Santísima Trinidad” and “Prince of Asturias”; likewise, Mazarredo took command of the defenses of the bay, for which he armed 136 boats of different types with which he formed divisions established in Rota, La Caleta, Puerta de Sevilla and Sancti Petri.

 

At the beginning of july, the english fleet was presented to Cadiz. On the night of July 3, the british “Thunder” bomber, commanded by Lieutenant John Gourly, covered by several gunboats, boats and barges commanded by Rear Admiral Horatio Nelson, stood in front of San Sebastian Castle, at a distance of approximately 2 kilometers from the city walls, which at that time had about 4,000 regular soldiers, 70 guns and 8 mortars for their defense.

 

The “Thunder” began to bombard the city with great success, but its mortar soon became unusable because of the prolonged use that had been suffering.

 

In order to ensure the safety of the ship, the “Goliath” vessel, under Captain Thomas Foley, the “Terpsichore” frigate under Lieutenant Richard Bowen, and the “Fox” knife, under Lieutenant John Gibson, took anchors and They approached the “Thunder” to provide their protection.

 

The withdrawal of the british bombardier, which the spanish attributed to the effect of the firing of the gunboats of the divisions commanded by Federico Gravina, further claiming that the firing of the british ship did not cause any damage, was the signal for a large number of gunships and spanish armed boats to abandon the security of the port and to try to seize the defenseless “Thunder”.

Nelson, at the head of several of his boats, prepared to prevent it and engaged in combat with the Spanish fleet. The spanish lieutenant Don Miguel Tyrason, in command of a boat manned by 26 men, tried to seize the boat of Nelson, that counted on barely 15 men.

 

A fierce close combat ensued, involving both officers at the risk of losing their lives. Finally 18 of the spaniards were killed and Tyrason was forced to surrender.

 

The spanish flotilla retreated towards the walls pursued by the british units, which captured, in addition to the boat of Tyrason, two gunboats.

 

On board of these ships was killed the lieutenant of ship don Juan Cavaleri, and seriously injured don Miguel de Irigoyen, don Juan Ferriz and the guardamarina Clavijo. The prisoners amounted to a hundred.

The british losses were comparatively slight: the boat of the ship “Ville de Paris”, which was quickly repaired by Captain Toubridge, of the “Culloden”; A dead sailor and a score of wounded, among them Captain Thomas Francis Fremantle, midshipman Robert Tooley and sailor John Sykes, who was seriously injured protecting Nelson’s life.

 

The Rear Admiral, in his despatch of the action, praised the courage of Tyrason and that of the other officers whom he had taken prisoners. On the other hand he regretted that the darkness had prevented his orders to be carried out fully, which, he said, had prevented the capture of the Spanish fleet in full.

Nelson chose the night of July 5 to carry out a new attack on Cadiz. On that occasion he had three bombers, the “Thunder”, the “Terror” and the “Strombolo”, which were judiciously placed by the patron of the “Ville-de-Paris” Mr. Bartholomew Jackson.

 

They covered the ship “Theseus”, commanded by Captain Ralph Willett Miller and the frigates “Terpsichore” and “Esmerald”, the latter under the command of John Waller.

 

The attack caused on this occasion considerable damages on the city and the Spanish squadron.

 

There were three fires along Cadiz, according to the testimony of a neutral merchant, and much of the population fled to neighboring towns.

 

Ten ships, including the insignia of Mazarredo and Gravina, were forced to carry anchors and to enter the bay to escape the british cannonade.

 

Just as on the night of July 3, the fleet of spanish gunboats confronted Nelson’s boats, with no boarding possible.

 

The british suffered 3 dead and 17 wounded, among them Marine Captain Thomas Oldfield, lieutenants John Collins and John Hornsey, and midshipmen John Collier and John Stephenson.

 

Spanish casualties are unknown, although they were considered superior. The Spaniards claimed for their part the sinking of 3 English boats and the boat of the vessel “Victory”.

 

Nelson valued the idea of ​​making a new attack on the 8th, but contrary winds prevented it. Frustrated, Nelson headed for the Canary Islands, where in a new attempt to conquer a Spanish square, was forced to give up his plans, due to the loss of his right arm as a result of the firing of one of the pieces of artillery that Protected the island of Tenerife from the English landing.

 

Finally, we are going to witness the firing of an artillery salvo, in homage to the Spanish troops, which, led by commanders Gravina, Álava, Escaño, Grandallana, Churruca, Alcalá Galiano and Valdés, during the nights of 3 and 5 Of July of 1797, prevented the British landing in the city of Cadiz.

 

SHOOTING

With this shot, we finish this ceremony, inviting them to join us again next Saturday August 19, at 20:45, which we will meet again in this same place to remember the capture in 1780 of a convoy of 54 English ships, the greatest capture of history, with which Spain contributed to the independence of the American colonies of England.

Playa_Caleta_Cadiz.jpg

2009_05_2580.jpg

castillo%20san%20sebastian2.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s